Criminología Teórica: Sociología, anomia y desviación

$23.490

Autor: Sergio Sánchez Rodríguez
ISBN: 978-956-286-198-4
Primera edición, septiembre de 2015
Formato: 16 x 21,5 cm.
290 páginas

Descripción

La avidez por el dinero y el deseo de adquirir símbolos de estatus, ¿tienen que ver con la génesis de la delincuencia común? Dado que tales metas culturales parecen imponerse en todo el mundo, es obvio que resultan inalcanzables para la mayoría de la población. Un sistema económico que estimula (y se sostiene en) una quimera de consumo semejante, ¿puede considerarse criminógeno?
El sociólogo Robert K. Merton, que no era un pensador “radical”, planteó esta tensión entre “metas” y “medios” como eje de su explicación del comportamiento delictivo en el seno de la sociedad estadounidense. Ya que las excrecencias del Sueño Americano, capitalismo global mediante, no hacen más que universalizarse (pese a su inviabilidad), las preguntas que Merton se hacía también nos interpelan a nosotros, lo queramos o no.
Merton invocó a la “anomia”, la falta de normas, como elemento de su explicación, lo que nos remite a É. Durkheim. Este libro muestra que el modelo mertoniano de la anomia es muy distinto del durkheimiano, contrariamente a cierta idea muy difundida. En su investigación sobre el enigmático papel de la anomia en la criminologia sociológica, que lo lleva desde la obra de Guyau en el siglo XIX hasta un nuevo recorrido por las subculturas criminales de hoy (pasando por todas las críticas que recibió el modelo mertoniano), el autor de esta obra se encuentra con varias sorpresas, que revelan una faz un poco descuidada de la anomia, esto es, la de un aspecto crucial de cierta historia intelectual “subterránea” de Occidente, uno que muestra curiosas resonancias de, por ejemplo, la mitología griega y la apocalíptica judía y cristiana en la concepción secularizada de anomia, la de los sociólogos.
Tomando como excusa la ambivalencia del concepto de anomia, y siguiendo a autores como P. Besnard y M. Orrù, este libro explora vías para volver a pensar a nuestra época desde la violencia, la falta de normas, el deterioro del tejido social; desde el delito, en suma.